Bebé Pájaro

En la tarde de ayer, un caluroso domingo de agosto, iba en bici por Barcelona cuando vi en el asfalto a un pequeño pájaro bebé. En ese momento de aprender a volar, saltó del nido con valor y quedó en medio de dos carriles. Sus pequeñas alas son aún tempranas para volar. Piaba, buscando a su mamá. Siempre quedará esa imagen en mi. El semáforo estaba a punto de ponerse en verde y los coches gigantes vendrían hacia él. Dejé la bici y lo fui a buscar. Estaba tranquilo, cómo si colaborase conmigo, más allá de su shock y del calor del asfalto, eso sentí yo. Lo metí en mi mochila y mientras pedaleaba le dije “ te voy a llevar a un lugar para que te cuiden y puedas crecer y volar. Eres muy afortunado bebé pájaro , así que VIVE!” Estaba un poco nerviosa porque sé que estos bebés son muy frágiles, pero estaba segura de que haría todo lo posible por él. Cuando estuvo entre mis manos, sentí tanto amor, tanta gratitud… Bebé pájaro cerró los ojos, cómo relajándose, él ya sintió que estaba a salvo… Esta especie y a esta edad no pueden comer cualquier cosa porque se pueden morir. Hay que actuar rápido. Lo llevé a SURVET, (Avenida Diagonal 317 Barcelona) una clínica veterinaria de urgencias

 Clínica SURVET: 934 594 500 ( Barcelona)

Clínica SURVET: 934 594 500 ( Barcelona)

En este lugar los recogen de forma gratuita. Me recibió mujer joven llamada Eva, nos recibió con amabilidad. Abrí la cremallera de mi mochila y pudo ver a Bebé pájaro… Le habló con ternura y alegría… Lo tomó entre sus manos amorosas y sentí que estaba en buenas manos.

Le dio una gota suero con una jeringuilla para alimentarlo. Le había pedido a Eva si podía verle comer. Me despedí de él con una pequeña caricia en su cabecita diminuta. “Disfruta de tu vida bebé, te harás grande y volarás, libre” En una hora vendría a buscarlo los forestales para llevarlo al CENTRO DE RECUPERACIÓN DE TORREDENBARRA” Hoy llamé para ver al centro de recuperación y y hablé con Eli. Me dijo que ahora estaría un tiempo en “Nurseria” que es donde le dan de comer a sus horas hasta que esté más grande y pasaría a los “Voladeros” allí estará con más pájaros de su especia, para socializar antes de volar.

Coincidimos en qué Bebé pájaro es muy afortunado. Eli me dijo que hay muchos de estos pájaros que mueren en el asfalto del medio urbano porque saltan del nido y aún no vuelan . Dice que muchas personas no saben cómo actuar y los dejan en el suelo y mueren, porque los padres en medio urbano no bajan a darles de comer. Es muy peligroso criar en medio urbano. En esta época entregan muchos pájaros. En épocas fuertes llegan a recibir 400 pájaros diarios. Se me abre el corazón al pensar que 400 personas en un día ocupan su tiempo y energía en ayudar a un pájaro. Me conmueve. Hay mucha bondad silenciosa. Hay mucha gente en la frecuencia del corazón. Eli me dijo que está sano, que es fuerte y que cuando esté preparado lo liberarán en el bosque. El “Afortunado” vivirá y volará en la naturaleza. “Aunque se mañana se acabase el mundo, hoy plantaría un árbol” Luther King. Nosotros no vamos a salvar el planeta, a la Madre Tierra no la vamos a destruir. Nos destruimos a nosotros mismos y de esa forma destruimos una versión de ella. Pero ella seguirá, mutará y vendrán otras especies. La vida, está demasiado viva como para depender de los humanos. Esto va más allá de reciclar, de ir a Página 4 Yaiza Gomez 26 de Agosto 2019 manifestaciones y de comer bio. Lo que se requiere de forma urgente es que nos amemos a nosotros mismos, que nos trabajemos dentro esa paz que queremos en el mundo, que nos responsabilicemos de nuestras heridas y abramos el corazón. Eso es lo que necesitamos para poder conectar con la Verdad que Somos y dejar de auto destruirnos. Se necesita con urgencia el cuidado de lo sutil. Eli expresó su gratitud porque hubiese ayudado a Bebé pájaro, yo le agradecí a ella por el amor que ponen en en su trabajo. Ahora siento que Bebé Pájaro y yo, nos salvamos el una al otro.

La gratitud de formar parte de un milagro, hace bien al corazón. Antes de terminar la llamada telefónica, dijo: “ Hará lo que le toca. Vivir una vida de pájaro”